Estas fiestas también son para ti
Ya se acercan los días festivos. 🎄
Para muchos, esta época representa una oportunidad para descansar, recargar energías y comenzar un nuevo año con ilusión. Pero también puede convertirse en una temporada llena de compromisos, reuniones, gastos y responsabilidades que se acumulan más de lo que esperábamos.
A veces significa asistir a más compromisos de los usuales, llegar cansados después de un día de trabajo o sentir que tenemos que estar presentes en cada reunión familiar, aunque durante el año hayamos tomado cierta distancia de algunas personas para cuidar nuestra salud mental.
Y entonces aparece esa sensación de “tengo que ir”.
Tengo que ir porque es familia.
Tengo que ir porque es Navidad.
Tengo que comprar regalos.
Tengo que asistir a todas las reuniones.
Tengo que quedar bien con todos.
Pero… ¿realmente tienes que hacerlo todo?
También puedes escoger
Las fiestas no tienen que convertirse en una lista interminable de obligaciones.
Puedes detenerte y preguntarte:
¿Esto realmente me hace bien?
¿Quiero estar en este lugar porque deseo compartir con estas personas o porque siento que estoy obligado?
¿Este gasto estaba dentro de mi presupuesto o estoy gastando simplemente porque “es Navidad”?
¿Estoy diciendo que sí a demasiados compromisos y dejando sin tiempo a las personas con las que realmente quiero compartir?
A veces creemos que para disfrutar las fiestas tenemos que estar en todas partes, ver a todo el mundo y cumplir con todas las expectativas.
Pero quizás este año puedas hacerlo diferente.
Quizás puedas escoger pasar más tiempo con tus hijos.
Disfrutar una cena tranquila en familia.
Compartir con ese amigo que hace tiempo no ves.
Visitar a tus padres.
Quedarte en casa una noche sin sentir culpa.
O simplemente descansar.
No todo compromiso merece tu energía
Hay algo que aprendemos con los años: nuestro tiempo y nuestra energía también son recursos.
Y así como planificamos nuestros gastos para no comenzar el año con una carga económica innecesaria, también podemos cuidar la manera en que utilizamos nuestra energía durante las fiestas.
No se trata de dejar de compartir ni de alejarnos de la familia.
Se trata de ser intencionales.
De escoger las personas, los momentos y los compromisos que realmente tienen significado para nosotros.
Porque al final, las fiestas no deberían recordarse por la cantidad de reuniones a las que asistimos, cuánto gastamos o todo lo que logramos hacer.
Deberían recordarse por cómo nos sentimos y con quién decidimos compartir nuestro tiempo.
Y sí, también puedes darte permiso para delegar
En medio de todos esos compromisos, hay algo que muchas familias siguen cargando: la limpieza de la casa.
Llegas cansado del trabajo, tienes una reunión familiar, compras pendientes, niños con actividades, regalos que envolver… y todavía tienes que pensar en cuándo vas a limpiar.
Tal vez este año puedas preguntarte:
¿Quiero utilizar uno de mis pocos días libres limpiando o prefiero utilizar ese tiempo descansando y compartiendo con las personas que amo?
Delegar la limpieza no significa que no puedas hacerlo.
Significa reconocer que tu tiempo también tiene valor.
Y quizás ese sea uno de los mejores regalos que puedas darte estas fiestas: menos cosas en la lista de “tengo que hacer” y más tiempo para las cosas que realmente quieres hacer.
Porque las fiestas también son para ti.
Escoge dónde quieres estar.
Escoge con quién quieres compartir.
Escoge qué vale tu energía.
Y date permiso para disfrutar.
Xiomara Bracero
Tu aliada en la limpieza y salud mental
